- Nueva Zelanda es un país comodísimo para recorrerlo en furgoneta o autocaravana. Además, creemos que es la mejor forma, porque lo que importa aquí son los paisajes, la naturaleza. Hay campings por todas partes, en general muy bien equipados y muy preparados para acoger estos vehículos. Recomendamos encarecidamente los de la cadena Top10.
- La gente es muy acogedora y a la mínima de cambio se ponen a charlar contigo, te cuentan sitios a los que ir, te recomiendan cosas. En ese sentido me recuerda a Tailandia. Son de sonrisa fácil.
- Es el país de lo que hemos bautizado como el “tarjetasso”. Aquí no hace falta ni traer dinero ni cambiarlo aquí. Todo, absolutamente todo, lo puedes pagar con tarjeta. Hasta en los puestos de la calle te aceptan la VISA.
- Nosotros hemos hecho muchos kilómetros en poco tiempo, quizá y sobre todo, si se tiene la oportunidad, lo suyo es estar tres semanas en la isla norte y otras tres en la sur. Aquí hay cosas chulas que hacer en todos lados, rutas entre montañas, entre lagos, cascadas, muchos paisajes espectaculares y para disfrutar.
- Una muy buena opción a la hora de acampar son las zonas del DOC (Departamento de Conservación de los Parques Nacionales), que suelen estar en sitios acojonantes, dentro de los mismos parques. La mayoría tienen servicios mínimos (baños y poco más), pero son baratísimos y puedes disfrutar de la naturaleza. Lo de la acampada libre no nos ha quedado claro cómo va. En muchos sitios hay carteles de prohibición, pero no sabemos cómo te puede tratar la policía. Nosotros sólo dormimos un par de días en aparcamientos y no tuvimos problema. Pero siendo tan fácil y barato (de 7 a 10 euros por persona) ir a un camping o a una zona de acampada del DOC, parece un poco tonto acampar por libre, a no ser que encuentres un sitio precioso y te quieras quedar. Personalmente creo que en invierno es mejor pagar un poquito para poder dormir algo más calentito.
- A la hora de alquilar furgoneta, atentos a que la segunda batería sea suficiente para que puedas estar cómodamente por lo menos un día sin enchufarte en un camping. Este punto es sólo importante si quieres estar cómodo y no tener que enchufarte siempre (por ejemplo no todos los DOC tienen plazas con enchufe). Nosotros nos hemos acostumbrado a enchufarnos y poner el calentador un ratito por las noches… Nos estamos haciendo mayores!!
- Cuidado en Queenstown con los deportes de aventura. Cuando llegas allí, aunque no lo tuvieras pensado, te empiezan a entrar ganas de hacerlo todo (menos el bungy jumping, eso no) y hay mogollón de actividades. El año pasado murió una chavala australiana haciendo riverboarding: la actividad es nueva, los guías no estaban titulados, el recorrido por el río era nuevo… Aquí cualquiera puede montar una empresa de estas y no les piden practicamente nada. A la hora de contratar algo, recomendaríamos que preguntárais cómo va el tema de la seguridad: experiencia y titulación de los guías, calidad de los equipos y, sobre todo, medidas de seguridad (cascos, chalecos, neopreno, rescate…).
- Poco más puedo añadir, lo que he vivido es que este es un país para disfrutar seas como seas (bueno, si eres muy urbanita, no) y tengas la edad que tengas. Hay actividades para hacer por tu cuenta, organizadas, más arriesgadas o nada arriesgadas… Y además no es caro en absoluto, no hemos comido mucho fuera pero cuando lo hemos hecho no ha sido muy caro. Mi recomendación es furgonetear y apañarte tú las comidas, tu estómago te lo agradecerá porque aquí la comida es muy de hamburguesa y de patatas. Pero sobre todo estar con los ojos muy abiertos y disfrutar!!!!!
- Eso mismo digo yo. ¡¡Aaaaaaaaaaaaaaaaadios!!